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Mostrando entradas de noviembre, 2022

IV. Sobre el fascismo en Red: 'El olvido selectivo por procrastinación electiva'

  IV. Sobre el fascismo en Red: 'El olvido selectivo por procrastinación electiva'. Los grandes medios de comunicación demonizan y marginan a los escasos intelectuales valientes que se atreven a cuestionar el presente sistema de continuidad por degradación: ¿Volveremos a caer en la majadería tramposa del “voto útil”?¿Quieren desmontar ese Estado del Bienestar porque no hay dinero para sostenerlo? ¿El pretexto para ese giro es el “sentido de la responsabilidad de salvar a la nación sojuzgada (o lo que queda de ella) del ataque de los mercados”? De espaldas a la nueva senda de la razón activa se muestran como puta por rastrojo ante todas esas concepciones holísticas opresivas que se desprende del actual contexto internacional: los medios de difusión e ignición de opinión prosiguen con el desprecio presumido a la intelectualidad despejando el camino expedito a la sinrazón cainita del ente abstracto impositivo de la dictadura del mercado (en cualesquiera de sus encarnaciones física...

Últimos poemas para la gata (III)

  III Daba lástima verte arrastrándote suplicándome atención. Tal vez debí ser domador en tu circo salvaje o emperador romano para dictar sentencia a cada una de tus fieras o Cristo Rey bien alto para mandarte lejos de la antesala a mi infierno de orgías por acabar. Desde luego, no estuviste a la altura de los designios de mi miembro por el grunge de los noventa.

Orgullo de barrio

A pesar de dar por imposible ser entendidos o discernidos la persona del personaje, a pesar de sortear las calumnias payolas con la media verónica de Teseo, a pesar de ocuparnos del trabajo diario y defender a dentelladas nuestro campamento, a pesar de ser hombres flacos que flanquean en demasiadas ocasiones (a su pesar), a pesar de que se nos apunte con el dedo por vivir en nuestras propias canciones... A pesar de toda la mierda de la selecta sociedad, sabemos apretar los dientes, sacar pecho, ir por derecho, fortalecernos entre nuestros pares, sacar El Orgullo de Barrio.

V. Sobre el fascismo en Red: Exégesis conclusa

El primer delito de nuestra sociedad está -formalmente- cometido y juzgado desde la Trampa Mortal de toda escritura sagrada neonata: ya sea gnóstica (véase 'El sacrificio de Isaac') o proceder racional occidentalmente establecido como dogma retributivo (esto es la translúcida afirmación de Max Weber: " el Estado es aquella comunidad humana que ejerce (con éxito) el monopolio de la violencia física legítima"). Aún así, tras azotes de Sartre y la brutal resaca espiritualista de la 'New Age' (ataviada filialmente por sus respectivos mutantes), el mezquino ciudadano se cree en posesión de romper con El Mito Fundacional al regurgitar el memo mantra postmoderno: "el sujeto humano es una franja de luz reflexiva en un universo de oscuridad". El hombre se aferra a los principios mientras éstos no son puestos a prueba: en suma, violarlos o no se trata sencillamente de cháchara pedante o un revolucionario afán de caer en su propio engaño. Empero, constatar la l...

Juego y distracción [Bocados Breves (LXXV)]

Conjugabas en condicional los caprichos dudosos de tu escasa moralidad: fingías tragedias o triunfos de guerra afligiendo a tu soldado con los dardos sadomasoquistas de tu neumático cuerpo imperial. Desconocías por completo ese amuleto totémico llamado Don de Fluir tan parecido al atributo genial de la humildad: como toda mujer eras un animal descarnado de cabellos largos e ideas cortas. Fuiste tan imbécil que al salir disparada del piso te irritaste con el trajín de Fuencarral y al cruzar sin mirar hacia la Glorieta de Quevedo aquel Mini acabó contigo.

Bocados Breves (LXXVI)

La alborada se viste de corintio. Mirando al techo nos dan las claras de la mañana. ¿Adónde te metiste el finde que mis ojitos a ti no te vieron? ¿Transaste la extradición de algún cancerbero a sueldo de Mordor o, tal vez, sigas arrodillada sorbiéndole la polla a Golden Boy? Niña, ten cuidado con las arcadas de vómito pasada las 6 a.m

Bocados Breves (LXXVII)

¿La prueba de fuego? Ir a una fiesta de buenos amigos sin condón y ante La Caspa de Atahualpa serenar las cenizas que crepitan locas en el vientre, apaciguar el tabique nasal y recordar que hay más de mil motivos vitales por los que domar a la fiera. Nena, nadie es un sepulcro blanqueado a partir de ciertas horas y con esas sustancias de Dios en los cojones del alma. Nena, ya sabías que este gato en celo amaba la Luna reborracha e igual no te la supiste bancar. Nena, amárrate bien al mástil porque estoy cruzando una curva y al final de esta curva hay un caramelo y no tiene tu color de pelo.

Bocados Breves LXXVIII)

  Tus lunares se antojan irresistibles en esa oceánica piel de mármol tan tuya... Tu cuerpo es una obra de arte donde abandonarse hasta ser engullido por los rugidos de tu sexo.  Se me ocurre un juego: mi lengua lamiéndote cada hueco en un ejercicio tan sabroso como el de mojar magdalenas  en horchata bien fría. Tus rizos de tajín son un bucle perfecto violando la Teoría de Cuerdas donde Kaluza-Klein se dejaría sodomizar tras sudar el amor después del amor. Tus innumerables orgasmos me engullen ferozmente mientras desforestas las agujetas de mi pelvis y decapitas diligentemente a todas las chicas anteriores a ti. TÚ eres una fiera y hembras como TÚ curan todo de un polvo.

Últimos poemas para la gata (II)

  II Te equivocas si confundes estas ganas locas de penetrar en tu boca como un ritual gutural de sado a la vieja gloria o algún tipo de juego para atar en corto la soledad del dispendio. Te equivocas si por ti pretendes que no aprenderé a nadar por los mares de tu flujo bajo tu ropa de eterna herbolaria, sabuesa testaruda de carne fresca no me tomes por truhán por mi erección abrasadora. No quieras convertir en poesía lo que es una orgía de voracidad. No es caridad, es necesidad.

Bocados Breves (LXXIX)

Quién sabe qué nos hizo chocar causalmente en la puerta de aquel tigre. Quizá alguna profecía planetaria (o tal vez no). Ahora pertenecemos a un sudor común y la ira afónica del reproche queda lejos de estropearnos la noche. Ahora acabamos de empezar y tú estás que te sales.

La Era del Vacío (V)

El excesivo infantilismo-pulp del s. XX en la manifestación artística restó credibilidad a su ejercicio reproductivo hasta decaerlo en la más ridícula desacreditación ante el público/consumidor. Su consumo te ayudará (saciándote) a construir músculo gracias a sus aminoácidos... Infecunda tarea aquella que trata de regar la inexistente vegetación del páramo... ¡Qué bueno, el ser humano, como máquina adaptativa, tras recibir descargas de desgaste se recupera más allá de su estado inicial! Si saltás - de un brinco - reconstruido del arcén de cualquier carretera secundaria para asaltar aquel tren del andén d’Austerlitz hasta acariciar las baldosas de Potzdamer Platz, hazlo o -en su defecto- te lo inventás. Ese significante paso es el terreno que ganaría el 'prosaísmo de Cernuda' (entre la eterna retórica sempiterna "lengua hablada/lengua escrita"). Porque (ejemplo extensible por universal y redundante) lo que beneficia al hombre perjudica al poeta: éste ejerce la huida ha...

Nadie

La desmedida ventaja de ser absolutamente NADIE y colgarse permanentemente el anonimato entre un desierto vacío de gente es poder regalarse el privilegio de viajar al País de NuncaJamás y silenciar el alma hasta florecer en Peter Pan.

Bocados Breves (LXXIV)

Como Van Gogh yo también quise pintarle los labios antes de morir. Aún no supe asumir que esta vida demasiado plácida me extingue. Ansío aquel terremoto particular que era la vida del poeta errante tras el verso definitivo que quizá no exista. Tarde o temprano sangrará la herida y no será el momento de hacer frases.

La Era del Vacío (I)

Una vez se reconoce la evidencia existente intrínsecamente desde la objetividad común, la obra de arte jamás es bella. Quien necesita la comparación como jerarquía toma la rienda de su vida desde la fusta y el sadomasoquismo. Se entiende como una forma esplendida de opresión aquel mercantilismo que juega con el tiempo abstrayendo la identidad del sujeto a un rápido cúmulo de acontecimientos que remontan constantemente la necesidad imperativa de la efímera felicidad. Nos encaminamos a un paralelismo moral coetáneo: nadie gobierna directamente en su conducta como la comprensión justa de la identidad divina que espera el llanto. Asumir que el 'target' potencial está plagado de hongos y que el público presente son un atajo de tramposos muy cultos es un suicidio para el artesano. Hoy por hoy, el artesano y su laburo está arrestado por el fascismo de la Red: la creación es tomada por estúpida y relegada al marco del arte siempre y cuando lo que entendamos por arte sea una cola-light....

La Era del Vacío (II)

A pesar de que en el mercado musical nunca ha circulado tantos contenidos a disposición de tantos seres humanos como ahora, el contenido cultural de los mismos es pueril y banal... Siendo consciente de que el rocanrol como género popular está agonizando por la repetición hasta la saciedad de una fórmula agotada con discos sobreproducidos y ligeros materiales líricos de desecho, la principal diferencia entre la vanguardia contemporánea liderada por Radiohead, Muse y sus mutantes (The Strokes y Jack White, tal vez, se salvan de la quema por actitud y propuesta lírica) y las intocables bestias doradas del rocanrol no sólo radica en propuestas frontalmente opuestas, sino en unos contenidos populares disimiles: mientras los niñitos indies son pijos universitarios, los héroes del Santo Grial del Rocanrol ejercían de trabajadores de la canción forjada en el orgullo de barrio. El problema no es que en la peli no vayan ganando los buenos, el problema es que la historia que nos ofrecen en pantal...

El Hombre Objeto

El hombre objeto es el abstemio moderado en el perfil dubitativo de Beatriz. El hombre objeto es el empedernido sexual de la nueva era que transforma la ruina con el pacto de los lobos. El hombre objeto es aquél que supo la verdad, el Mississippi. El hombre objeto olvidó rezar al omnipresente Steve Jobs para permanecer en la cúspide de un cielo lleno de salutación. El hombre objeto supo volver sobre su paso íntegro de Ítaca.

Vertedero

EXpaña, como buena nación de bárbaros desdentados por cainismo y tribalidad, estará todo en quiebra que se quiera pero ¡la corrupción une mucho, eh! Y, oye, ¿qué más da? Tan campantes. ¡Aún tenemos la verdadera furia expañola! Por ejemplo, mi amigo (y, sin embargo, comandante) Alejandro Jalón el próximo año lucirá virilidad maña en centroeuropa. Como buen alumno emérito hará papilla al resto de orgasmus.  ¡Claro que sí! Cayó una piedra en el estanque y no hizo ningún daño. Decía, algo así, John Stuart Mill que la experiencia es un incesante sonar de alarmas. Todos sabemos que el pueblo soberano se la coge con las dos manos al primer fulano que pasa haciendo vanas promesas (y cosas peores, también). Todos sabemos que el pueblo soberano se pone en pompa ante cualquier bomba lapa lanzada por el gualtrapa que les atrapa la mollera con bolleras o capullitos de primavera. Todos sabemos que el pueblo soberano es tan ufano en su pretensión de superpoblar la nación interplanetaria del plane...

IV. Mandrax

Mi reputación de mujeriego es un chiste que me hace reír con amargura las diez mil noches que pasé solo.   Esta estela viene de aquellas noches en la Plaza de Tianenmen. ¿Ves los fuegos de los indigentes de las cenizas?   Muéstrame el lugar adonde quieres que vaya tu esclavo y mis rodillas se hundirán allí.

Últimos poemas para la gata

  I ¿Quién seré yo para educar tu nariz judía juguetona de vicios y corralas? Armónica de miserias para interceder en tu redención, tabique fractal agrietado como ahuecado tu pubis virginal como un escudero ahorcado a tu flujo glacial. Ahora viene el artificio considerando en tus nupcias zonas erróneas de mujer viciosa abusando en mi viejas glorias, química degeneración, amazona de perros tramposos que marcan su tiempo en las huellas de la arena. Mantén el control en autopistas hambrientas.

V.Mandrax

Aguanto un ritmo de 72 horas por día sólo a base de maxiton y dexanfetamina. Lo malo no son sus quemaduras si no lo inane de su posterior tamiz.    Con tantas horas al día no puedo. Hay un largo espacio entre tu lugar del colchón y el mío.    Reivindicar el espejismo de poder ser uno mismo no deja de ser un acto de heroísmo contigo ahí desnuda suplicándome clemencia.

Lormetazepan y Deprax

Repuchado en el banquillo es gozoso ver cadáveres pasar frente a la puerta de mi hogar aristócrata. Incólume e intacto nunca se duerme seguro de hacer lo correcto. Pasar la vida negando la propia condición de diletante no deja de resultar paradójico en un funambulista profesional.  Jamás se planea para uno mismo el mito del equilibrista-autista solitario y nocturno recostado a la sombra cambiante de una mujer soleada. Nada me espolea. Nada me interesa. Tal vez sea hora de reconocer que quizá la vida no sea aquella perla reluciente que imaginaba. Sé que lo que soy y lo que tengo sólo serán sombras.

La Era del Vacío (IV)

Al igual que el oyente sordo sería incapaz de ver la connotación metafórica del mantra "I don't have to sell my soul,/ he's already in me." como un nirvana elegiaco en aras del ansia de superación que cualquier chaval de barrio pretende para conseguir salir del barrizal en el que vino al mundo, mantener a raya la higiénica costumbre de optimizar la existencia de uno cuestionándose preceptos ayuda a lanzarse en la búsqueda apasionante del encuentro cósmico con nuestras infinitas posibilidades de disfrute y crecimiento personal, más que un deber es un placer de saludable salvación. Hasta el pasado 8 de enero David Robert Jones parecía haber hecho suyo aquellos perentorios versos de Borges: "[...]derrotado,/ de sangre y de sudor manchado el rostro,/ sin esperanza ni temor, perdido,/ huyo hacia el Sur por arrabales últimos." Por suerte, para nuestra sorpresa, desde aquel insigne día, el vacío de la música popular se presenta un poco menos desesperanzador. Nuestr...

Gracias Señor

Gracias Señor por haberme salvado. Gracias Señor por haberme enseñado a redimir el pecado. Gracias Señor por haberme enmendado. Gracias Señor por haberme rescatado del rebaño cuadrado. Gracias Señor por haberme alumbrado. Gracias Señor por haberme transportado a aquel paso de cebra tan celebrado aún horas después. Gracias Señor por su pelo de trigo bruñido. Gracias Señor por haber sido mi compañero fiel en el encuentro furtivo entre mi piel y su piel. Gracias Señor por haberla creado.

X. Desmoralización civil y otras inquisiciones

Pensar la idoneidad del sistema en el que vivimos no es osado, estupidez de prepotente o delirio de filósofo barato. Se nos quiere hacer creer que imponer un proceso de identificación que normalice, por fin, esta fuerza incontrolable e imprevisible es tarea imposible. Y, no, amiguitos, no es así... ¡Reflexionar sobre el devenir sacro de la salud del reacomodo real de la maltrecha democracia occidental es nuestra obligación cívica! Si no, nos abandonamos en un estercolero y renunciamos al estatus de ciudadanos.

Extraños en la noche

El Armagedón se ha aplazado, es tiempo de auténticos héroes, verdaderos combatientes de las colinas en Vietnam. Considerables pistoleros de la selva cosmopolita que enfundan los AK-47 para acabar con el francotirador escurridizo. Ese cazador furtivo se filtra en la noche como la gotera en la humedad: no encuentra misterio en ninguna mujer o animal. Las penas no nadan en su llanto de rabia por su inacabada masacre de blancos en aguardos desde la dehesa a las marismas del Odiel. Tal y como están las cosas, sé que no se aproxima ninguna tormenta pero auguro una bajada de las temperaturas. RESGUARDATE EN CASA y tuitea un poco. Saldré un rato por ahí a armar un buen follón hasta templar a la bestia. Luego, volveré y seguiremos por donde lo dejamos. ¿Crees que estarás preparada entonces? Esto no es Nueva York y tú no eres Janis Joplin pero contigo haré una excepción.

VI. Mandrax

La luna crece como la pólvora y sigo teniendo visiones de ti. Siento la respiración de una tormenta. Todo es tal y como dijiste.   Hay algo en ti que se mueve con gracia y con clase. Algo hay en ti que saca chispas de mí. ¿Es el modo en que tu cuerpo se mueve o es por tu pelo suelto? ¿Es porque me recuerdas a algo que ya existía antes?   Tu aparición no será suficiente. Hay un ritual demasiado sagrado entre tú y yo para que lo rompamos con juegos de azar.

VII. Mandrax

Yo no soy el resto que dibuja el carmín de tus labios ni aquel extraño nombre que rumia tu alma sumisa.   Hundirme en la delicia sutil del horror tras la frescura del crepúsculo latente se antoja un abandono apacible.   Hasta el exilio inútil resplandece el vuelo de la transparencia.

VIII. Mandrax

El templo dilapidado respira el mármol sobre la boca sepulcral del ídolo tentado a esparcirse beatíficamente.   El poeta provoca con acero desnudo el lento consumo de la ceniza en decadencia donde domina el naufragio supremo y único del mástil. Por la neutralidad del abismo reconoces este museo de arcángeles disecados.

¿Quién acompasará a este quejío sin domesticar?

Por suerte, siempre se presenta una agazapada gacela dispuesta a recalentar la insoportable ausencia perpetua de Beatriz. Y, sin embargo, nadie ni nada apacigua la llamarada eterna                [como una condena de mortal necesidad] que crepita incesante hasta destrozarme de cuajo...: Pablo no está aquí  y no hay suficientes chinchetas en el aire quebrándose.  Pablo no está aquí  y nuestro Rock 'nd Paul aún no explota los amplificadores. Pablo no está aquí y arrastrarme por Malasaña sin él                       [como un quejío rompiendo el compás] me está asfixiando.

La rehén o la actriz

Siempre hay un techo -aunque sea provisional- donde guarecerse del aguacero. Más aún cuando nuestros vasos comunicantes nos llevan a frecuentar ciertos arrabales a esas horas intempestivas en que el alma necesita cualquier pirotecnia analgésica.    Bizquean las farolas de los sueños míos mientras en su patio caen las pinzas de la ropa de algún dios. Todas las figuras imprecisas que se vuelven hacia mí son las sombras implacables de un hechizo que se asentaron hasta destrozarme.    No hay como que la noche te haga trampas cuando intentas estar tan tranquilo. Desde un país sin límites apagaste las luces y encendiste la noche galopando insomnio desde Callao hasta derrapar en Corrientes pernoctando rabia y sudor de transa por los huecos prietos de la famélica luna.    El delirio de la noche en su sombra violácea piruetea inconsciente del alarde que desprende la íntima brillantez tenebrista sobre el alféizar de Verónica.  Cualquier coartada d...

Bocados Breves (LXXX)

Ordeno las fauces herbáceas de los agujeros epicúreos que me acabas de amortizar en la batalla mientras reposas tu cuerpo imperial. Tus violáceos labios gruesos conjugan a la perfección los tiempos del deseo. Tu lengua traza en mi lengua los caracteres kanji individuales de los desiguales jugos del recreo infinito entre nuestras piernas. Eres un corte abrupto y perfilado de un huracán.

Mi idolatrada filóloga-felatriz

Mi idolatrada                       filóloga-felatriz oraliza             la ausencia de Lilith.

¿Serendipia o procrastinación?

Cuando tu día a día es tan magenta como The Devil's Advocate y estás más cerca de Al Pacino que de Keanu Reeves, Charlize Theron puede echarse a temblar. Si los hombros de una mujer solar son la fachada de su encanto, su cuello esconde el canto de toda una ciudad fronteriza...: el territorio inexplorado por poblar donde combaten tierra y cuerpo. Grandes depredadores en busca de su presa me acechan pero no lograrán atraparme: no será esta noche ni será aquí. Me siento como César cruzando el Rubicón bajo el sol del invierno en Dublín.

NO VINE A DIVERTIR A TU FAMILIA

¿Es pensamiento desiderativo conjugarse adalid de tus pares? ¿Es sentimiento reiterativo la incesante búsqueda de la fe absoluta? ¿Se considera determinismo moral la aceptación del ser por uno mismo? ¿Se macera el virtuosismo espacial desde la experiencia desprendida de la convivencia con la derrota? A caso, ¿estamos hecho para sacar pecho y caminar por el techo? Mientras el puto mundo se cae a pedazos siempre se filtran algunos retazos esquivos que leídos entrelíneas nos ofertan una jugosa porción de la tarta escarlata del placer: territorios inhóspitos por explorar intrépidamente, espacios estelares por teletransportarse gloriosamente. Estos ufanos pastos del verano se conocen como islas de abstracción total. A ellas sólo pueden llegar los hombres adultos en razón y gobierno. Para ellas ha de conocerse la profundidad del cosmos que habita en el interior del agujero ámbar que es el Hilo de Teseo. Cuentan que acariciar con los pies sus riberas, sobrevolar con el rodal del gusto sus nen...

IX. Mandrax

Decías que la espiritualidad era un consuelo para ex drogadictos y que nosotros estábamos al final de una curva esperando a que alguien nos recogiera.   Eras tan centrífuga que no fuiste capaz de ver más allá de tu jaula racional mientras los hombres de origen humilde hacían cualquier acto de sacrificio. Estabas tan pasada que creíste ver en mi a un héroe de la coca.

Bocados Breves (LXXXII)

Asomada a sus barandales duerme Madrid vacía. Nada puede alterarte el sueño. Ni siquiera el maullido estrepitoso del móvil. Ni agasajada por golosinas ni sedada por medicinas ni sajada por bisturíes. Tus hematíes permanecen intactos. Y los míos danzan sorprendidos alrededor del calor que propaga tu cuerpo. Me sorprende haberte encontrado. La vida vivida en plenitud da lecciones hasta el último momento.

Pequeña reflexión sobre nada

San Martín cuando cruzó LA cordillera, ¿no era un arrojado? El amo siempre temblará ante el esclavo que decide abandonar las cadenas. Siempre hay que mostrar a los chicos la última oportunidad. Siempre hay que saber subir la apuesta a full. Si cruzas la línea divisoria de los 18 debes saber jugártela: elegir con quién te tomas la última copa, el porqué te rajás la camisa o vuelas desde el Noveno-B.

Mandrax. X

En las postrimerías no hay espacio para la creatividad. En cambio, batirse en retirada contradecía nuestro carácter guerrero temerario. Nos orgullecía como mitos nominales ser realidades nosológicas irreductibles. Todas las cinemáticas transparencias se nos antojaba afluentes tautológicas. ¿Cuándo nos conocimos? No sé, parece que un emisario de Dios te envió a través de una tormenta. Yo acababa de tocar en Miami y estaba exhausto y tú leías un libro que no alcanzaba a ver y entonces recitaste algunos versículos de Dante: "Aquel, cuyo saber todo trasciende,/hizo los Cielos, les dio quien los conduzca/de modo que por toda parte esplenden.". Lucías como una suerte de Gala Éluard con Sara Dylan travestida de Noomi Rapace. ¿Somos el señuelo para el francotirador o seguimos una estrella a través del butrón en la pared hasta donde no llega el brazo de la ley?