Vivimos en el mejor de los mundos posibles. Si estás enojada, tu pijama y tu almohada son tus mejores amigos. Si andas depresiva, el chocolate y la música de tu grupo favorito te alivian y acompañan. Si tienes frío, una manta y una buena película son un gran cobijo. Sin embargo, en muchas ocasiones, olvidas tus privilegios. No te preocupes, cariño, la memoria es dada al olvido selectivo. Por ello, te remito a Ortega: "el hombre masa cree que el bienestar es naturaleza, no el trabajo y la moral de generaciones y generaciones anteriores." Me comentaba mi buen amigo Carlos Domínguez que proliferan los niños ricos disfrazados de comandantes bolivarianos. Estos hipócritas consumados han vivido de putísima madre y llenan el vacío de su plástica existencia jugando a ser revolucionarios castristas. Estos proletarios de salón y wifi anhelan prender fuego a todo y construir su dictadura leninista sobre las cenizas de un nuevo '36. Estos sujetos son basura, deshecho humano. ...