Expaña entre dos guerras civiles
I ¿De veras puede confundir el otoño con la primavera el ciudadano medio español? ¿Se desenvuelve entre sombras igual que en el sol? II Tal vez sea hora de admitir -con el parpadeo lagrimal de nuestro ajado corazón - que la unicélula apátrida de la actual nación únicamente aspira a conquistar al espía que mira con celo la prórroga roñosa de su gradual balcanización… III Vamos de sentencia golpista en sentencia golpista. Para esta breve historia del país de la piel de toro habrá que explicar por qué los tardohipsters y las vírgenes veganas crecen como enanitos en este circo cada vez más cuadrado y escuchimizado. Por su cuenta y riesgo, la jurisdicción brilla por su ausencia y la moralidad es a la legalidad lo que un etarra que se postula a aspirante al nobel de la paz. Los futuros habitantes que medran como ratas o víctimas del neofacismo se las verán y desearán para poder siquiera respirar. Por ende, los relegados al exilio (digno o no, elegido o no)...