Madrid, Madrid, Madrid
Madrid es mi chica favorita y siempre lo será. Sólo tengo ojos para ella, estoy loco de amor. Si me preguntas porqué, no te sabría contestar. O sí pero tendría que pasarme horas y noches sin futuro tratándotelo de explicar. Y, francamente, no lo entenderías porque el amor cuando es auténtico y tan largo en el tiempo suele no comprenderse en estos tiempos de infidelidades y miserias morales. Conozco otras ciudades fantásticas, otros enclaves misterios; sé que existen idiomas hermosos, mujeres que harían perder la cabeza a cualquiera… ¿Y? Sé que hoy día hablar de amor es cursi (o algo peor). Sé que suena extraño que un jerezano pueda amar más a otra ciudad que a la suya propia, ¿y? El amor es así. Y es un amor tan profundo que despierta envidias. A mí me da exactamente igual. Oaxaca, New York, Méjico, París o Cartagena de Indias… Allá, en esas latitudes puedo entregar trozos de mi corazón pero no más. ¡Ninguna podrá poseer mi alma! Madrid es la mujer a la que amo y siempre v...