Descrédito
Puede que Dios no sea más que una ilusión volitiva y tú no seas la mujer de mi vida pero, igual, la otra noche, tras la movida, no estuvo mal, ¿verdad? Volveremos al pueblo. Volveremos con luto y con vergüenza. Y tan anchos, tú. Ya sabes, la procesión (y la profesión) va por dentro. Para mí la verdadera resaca es tener 20 kilos de más y 100 neuronas de menos. Levantarme donde no quiero dormir y caminar por calles que me ahogan. Es el tedio más anhedónico que existe. La muerte en vida. El suicidio del ser esencial. A veces, no viene del todo mal despojar las cosas de solemnidad, desvestir de su fieltro al hombre del traje gris. En definitiva: poner las cartas sobre la mesa, armar el equipo, entrar y salir de boxes. ¿Qué nos salva? El rock, el cine, el alcohol, el circo, el toreo, el arte, la mujer...: LA CREACIÓN. Seamos sincero: estoy casado con la literatura, pero la música es mi verdadera amante. Quien quiera entender que entienda. Finalmente,...