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Mostrando entradas de junio, 2022

Mercenarios de la verdad

  Los mercenarios de la verdad están de enhorabuena: todas sus fechorías les salieron gratis. ¿Cómo es posible que ni siquiera teman por sus pescuezos en el día a día? Simple: estos indeseables conviven con una pusilánime sociedad secuestrada por malhechores miserables.     Los mercenarios de la verdad se pavonean por el centro de las ciudades dejándose ver alegremente porque en los suburbios la mediocridad pregonada desde sus instancias tecnoburocráticas ha triunfado por goleada. ¿Cómo es posible que ningún ciudadano les insulte a plena luz del día? Simple: estos hijos de Satanás  controlan el pastoreo sin necesidad de imponer mordaza o ley alguna.   ¿Hasta cuándo perdurarán los mercenarios de la verdad? Hasta siempre.

Soberanía foránea

  En el foro se trata de lo divino y de lo humano. La espiral del silencio cala en cada oriundo estratificándolo. Si la religión es una rama de la ciencia ficción no podemos afirmar en la dimensión tiempo. Y, así, de nada en nadería se nos presenta la posmodernidad como patrón filosófico genérico.   En la sophia perennis el hombre afianza su relación con el mundo y las esferas.     Siempre hay una concatenación de hechos que obvia la génesis de las cosas. Los yunques y los crisoles de nuestras almas trabajan para el polvo y para el viento.     Desengañaos, somos física y química.

J

   Los regímenes dirigen a sus súbditos al pudridero prometiéndoles el paraíso del cielo en la tierra. Por un alto al fuego verbal se ha promovido cientos de guerras.     Jóvenes intrépidos promueven la inestabilidad mientras un próximo Jean Cocteau se echa a perder en una de esas marchas de camisas negras por las calles del centro de Madrid.       He procurado no olvidar mis remotas y ya desdibujadas humanidades en este proceso genuinamente totalitario de referéndum separatista. 

Medidas perfectas

  1,60 cm 50 kg   Rosa keniana, bestia mefistofélica del sexo, multisápida, erotomaniaca, ciclogénesis explosiva...   Por favor, no le quites la dignidad al dolor y haz que el puñal de tu amor duela profundamente.   Sí, estas son las medidas perfectas.   Palabra semítica