La otra noche
En la
capital sus ciudadanos siempre se las arreglan
para
superar cualquier tipo de trance.
En esta
EXpaña de decadencia Madrid
no es
menos decadente.
La
diferencia con otras ciudades
reside en
cierta fuerza telúrica de superación numantina.
Por eso, la otra noche después de la movida
cierta
camarera te sirvió un gin tonic
y
mientras mordía su limón
le
pediste 'Cuando vivías en la Castellana'
y el
mundo y sus días eran un lugar mejor.