IX. Mandrax


Decías que la espiritualidad era un consuelo para ex drogadictos y que nosotros estábamos al final de una curva esperando a que alguien nos recogiera.


  Eras tan centrífuga que no fuiste capaz de ver más allá de tu jaula racional mientras los hombres de origen humilde hacían cualquier acto de sacrificio.



Estabas tan pasada que creíste ver en mi a un héroe de la coca.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Primer plato: LENTEJAS

Cara de póquer

¿Cómo superar la atragantada navidad? Recetario para afrontar indigestiones y resacas