Últimos poemas para la gata

 I


¿Quién seré yo

para educar tu nariz judía

juguetona de vicios y corralas?


Armónica de miserias

para interceder en tu redención,

tabique fractal agrietado

como ahuecado tu pubis virginal

como un escudero ahorcado a tu flujo glacial.


Ahora viene el artificio

considerando en tus nupcias

zonas erróneas de mujer viciosa

abusando en mi viejas glorias,

química degeneración,

amazona de perros tramposos

que marcan su tiempo

en las huellas de la arena.


Mantén el control

en autopistas hambrientas.


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