Bocados Breves (LXXVI)
La alborada se viste de corintio. Mirando al techo nos dan las claras de la mañana.
¿Adónde te metiste el finde que mis ojitos a ti no te vieron?
¿Transaste la extradición de algún cancerbero a sueldo de Mordor o, tal vez, sigas arrodillada sorbiéndole la polla a Golden Boy?
Niña, ten cuidado con las arcadas de vómito pasada las 6 a.m