IV. Mandrax


Mi reputación de mujeriego es un chiste que me hace reír con amargura las diez mil noches que pasé solo.


  Esta estela viene de aquellas noches en la Plaza de Tianenmen. ¿Ves los fuegos de los indigentes de las cenizas?



  Muéstrame el lugar adonde quieres que vaya tu esclavo y mis rodillas se hundirán allí.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Primer plato: LENTEJAS

Cara de póquer

¿Cómo superar la atragantada navidad? Recetario para afrontar indigestiones y resacas