IX. Sertralina

 IX. Sertralina


Difícil transformar la hegemonía de pensamiento recurrente cuando lo único constante es el cambio...Hay suficiente sangre en el mundo para que te desangres.


  Hay un tipo nervioso que no deja de dar vueltas por el estudio. Invoca el nombre de Bob Dylan cada tres minutos. No está mal. Pasa que llega a ser un replicante. Se confunde con un fanático religioso.


  Alguien a pie de calle parece un oficinista o un redomado cretino. Como intérprete podría llegar a trabajar en cualquier rincón del mundo donde la sordera y la tartamudez sean lenguajes universales.



  Lucía contempla el escenario desde la ventana incomprensiblemente. Desde su propia oleada de intimidad hay una creciente ternura con los ojos blancos de espejo.


Entradas populares de este blog

Primer plato: LENTEJAS

Cara de póquer

¿Cómo superar la atragantada navidad? Recetario para afrontar indigestiones y resacas