Empanadas de vigilia


En este comercio carnal nos esperan con balas de plata dulce fundidas de arreglos dentales nuestros.


La realidad supera siempre la más delirante fantasía. Toda la estructura parece escapar un ámbito propio, un espacio de soledad y de olvido. Y nadie está dispuesto a vivir por vivir, sólo a vivir por más de cien motivos. Deseamos enamorarnos para regresar al útero materno.



Conservamos la esperanza de encontrar un recuerdo común porque el presente nos degrada demasiado. 


Viajamos hasta Central Park en busca de la tumba de John Lennon con la abnegación de un científico y aun a riesgo de la propia vida.


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