Subvertir la estética (I)

 Habrá que subvertir la estética e intervenir en las menudeces del día a día.


Habrá que sacudir el polvo y abrir los ventanales para airear la casa.


   Habrá que cerrar los libros y bajar a ver el fútbol con amigos del equipo rival.


   Habrá que pensar en el prójimo y olvidar la íntima actividad del misántropo.


   Habrá que hacerse el tonto más de la cuenta y pagar al contado la afrenta de estar vivo.   


   Habrá que despedirse elegantemente de las chicas y saludar con devoción a la única dama.


   Habrá que madrugar los lunes y anestesiar la noche interminable galopando insomnio.


   Habrá que renunciar a la vida de bohemio y refundar la coraza sin sacrificar al ser.


Entradas populares de este blog

Primer plato: LENTEJAS

Cara de póquer

¿Cómo superar la atragantada navidad? Recetario para afrontar indigestiones y resacas