Nupcias inmortales


Todo se estrecha

y nuestros miedos

nos acechan

[hurgándonos con la yema de los dedos

estas yermas vísceras sin credo]

inmorales

hasta despojar a raudales

nuestras crudas dudas abisales...


Igual, esta madrugada

unánime, amada,

no olvides que fuiste inmortalizada...


Entradas populares de este blog

Primer plato: LENTEJAS

Cara de póquer

¿Cómo superar la atragantada navidad? Recetario para afrontar indigestiones y resacas