El otro
Reconozco haber perdido fuelle. Estoy fuera de forma. Tan en
barrena que mi trabajo se resiente. Digamos que mi obra no es costumbrista ni
excesivamente autobiográfica. No, no es así. En cambio sí que depende demasiado
de la fuerza de ignición de mi propia vida.
El ombligo simbólicamente corresponde al ego egoísta. Si vives como
un feto en tu propio ombligo, salta del ombligo al aura.
En la inspiración no se comercia y con la dignidad no se llega a fin de mes.
Bien, pero una cosa es estirar el material pasado como un chicle y
otra muy distinta engañar al personal. Tan respetable es aceptar trabajos
alimenticios como aprovechar el movimiento del viento a favor. De ahí a engañar
al respetable hay un trecho.
La ausencia de retos siempre resta para armar una buena obra. De sobra sabe el
autor que besa a una cobra si el sudor no le aliña con ingenio creador.