Envuelto en tu literalidad
Dime con qué libro andas y te diré quién eres. La literatura
nos ayuda a ser un poco mejores, a descubrirnos, a acompañaros, a entablar
conversación con el escenario de la vida...: la escritura es una radiografía de
quien la escribe y la lectura es una radiografía de quien la practica.
Por eso supiste que podías arrancarme el corazón sobre cualquier párrafo que
amara y dormirme desangrando en la bañera bajo las espumas de jabón que con
tanto mimo preparabas.
Lo que me enamoró de ti fue tu literalidad. Lo que me apasionó fue el rítmico
movimiento de tus sabias manos. Lo que me embrujó fueron tus ojos de ninfa
escrutando el espacio y anhelando una salida. Lo que me entusiasmó fue tu
perfecta nariz indiscreta. Lo que me mató fue sobrevivir hasta el infinito al
propio amor.